Cronología de sus trabajos
más importantes

1882. Proyecto de Pabellón de caza de Güell, en Garraf  (Barcelona)

1883. Gaudí se hace cargo de las
obras de la Sagrada Familia

1883-85. Villa "El Capricho". 
Comillas (Cantabria)

1883-88. Casa de Vicens i Montaner
Barcelona

1884-87. Finca Güell. 
Pedralbes,  Barcelona

1886-89. Palacio Güell calle Nou de
la Rambla.  Barcelona

1889-90. Colegio Teresiano en
Calle Ganduxer. Barcelona

1891-92. Casa Botines. León

1889-93. Palacio Episcopal. Astorga

1892. Viaje a Tánger y estudio
proyecto misiones franciscanas de
África (no realizado)

1895. Bodegas Güell en Garraf (Barcelona)

1898-99. Casa Calvet,
en la calle Casp de Barcelona.
Premio del Ayuntamiento.

1898-1916. Cripta Colonia Güell.
Santa Coloma de Cervelló. (Barcelona)

1900-09. Casa Bellesguard.
Sant Gervasi. Barcelona

1900-14. Parque Güell. Barcelona

1903-04. Restauración de la Catedral de Mallorca.

1904-06. Reforma Casa Batlló.
Barcelona

1906-12. Casa Milà (La Pedrera).
Barcelona

1908-11. Proyecto de Hotel en Nueva York. (No llegó a realizarse)

A partir de 1914 decidió no trabajar
en ninguna otra obra, para dedicarse de lleno al Templo de la Sagrada Familia
 


  
    Tumba de Antoni Gaudí, 
     en la Cripta de la Sagrada Familia

    (1852-1926)

Hijo de un modesto calderero, vivió una infancia enfermiza en la que padeció  frecuentes dolores reumáticos, los que, en muchas ocasiones, le impidieron realizar algo tan normal como era jugar con los otros niños. Estas molestias físicas le acompañaron el resto de sus días. El lugar de su nacimiento se lo disputan  Riudoms y Reus, poblaciones muy próximas entre sí en la provincia de Tarragona, si bien la mayoría de sus biógrafos afirman que fue en Reus.

Se trasladó a Barcelona, a los 17 años, con la intención de cursar estudios de Arquitectura. Por falta de recursos económicos tuvo que simultanear sus estudios con el trabajo de delineante y proyectista. Esto le permitió trabajar junto a conocidos arquitectos, como Josep Fontseré y Joan Martorell.

Cuando a los 26 años obtuvo el título de Arquitecto, estaba a punto de iniciarse una nueva etapa en la vida de Antoni Gaudí. Mientras esperaba realizar obras de mayor envergadura, llevó a cabo algunos pequeños trabajos de carácter decorativo. Entre ellos diseñó una vitrina para una conocida guantería de Barcelona, Casa Comella, para la Exposición Universal de París de 1878. Eusebi Güell, importante empresario del sector textil, quedó prendado de la modernidad y elegancia de aquella vitrina. Tras conocer al joven autor, se convirtió en el principal cliente y mecenas de Gaudí.

Gaudí no sólo revolucionó la arquitectura, además fue un creador prolífico. Diseñó muebles, mosaicos, elementos decorativos, hierro forjado y cualquier elemento que formara parte de sus construcciones.

Un estilo personalísimo

Gaudí fue el creador de una nueva arquitectura basada en las líneas curvas. Experimentó estructuras y nuevas formas de una manera continuada. Por este motivo, prefería desarrollar sus ideas a escala y en forma corpórea. La tridimensionalidad de sus maquetas en yeso, barro, tela metálica, o cartón mojado y moldeado, le acompañaron siempre. Sus ideas "corpóreas", en muchas ocasiones, no fueron sometidas a la limitación que obligan las dos dimensiones del papel de dibujo. A veces modificaba las formas directamente en la obra, en el momento de la realización.

Uno de sus biógrafos, Juan Bassegoda Nonell (Doctor Arquitecto y Catedrático de la Universitat Politècnica de Catalunya) dice al respecto:

"...Se había apercibido de que los arquitectos sólo usan la formas que previamente pueden dibujar con dos instrumentos, que son la escuadra y el compás. A lo largo de toda la historia de la arquitectura las formas de los edificios han sido hijas de estos dos simples instrumentos, que permiten dibujar círculos, triángulos, cuadrados o rectángulos, que en el espacio se convierten en prismas, pirámides, cilindros y esferas que dan lugar a los pilares, las cubiertas, las columnas y las cúpulas.

"... vio claramente que estas formas geométricas simples rara vez se dan en la Naturaleza, que, por otra parte, construye excelentes estructuras, acreditadas por los largos siglos de eficacia. La estructura de un árbol es de una rara perfección, mucho más compleja y bien resuelta que las estructuras creadas por los arquitectos. No se puede dudar que el esqueleto de los mamíferos es extraordinariamente eficaz y resuelve los problemas con estabilidad y motilidad de manera admirable."

"... El fémur es casi hiperboloide, el crecimiento de los tallos alrededor de una rama se hace helicoidalmente y la superficie de la piel entre los dedos de una mano es un paraboloide hiperbólico."

"...(el) intento de Gaudí fue sencillamente introducir un cambio de geometría en la arquitectura. Esto puede considerarse una revolución, pero en todo caso una revolución nada traumática, puesto que la geometría de la arquitectura gaudiniana es mucho más antigua que la inventada por los arquitectos."

La muerte de Antoni Gaudí

Nadie podía suponer que aquel anciano que yacía en el suelo, al atardecer del 7 de junio de 1926, tras haber sido arrollado por el tranvía nº 30, en el cruce de la Gran Vía y la calle Bailén de Barcelona, era el famoso Antoni Gaudí.

Al no portar ningún documento, con parte de su sencilla vestimenta sujetada con agujas imperdibles, y un libro de Evangelios como única pertenencia, (¡él, que en su juventud había destacado por su elegancia y por ser un verdadero dandy en el vestir!) fue ingresado en el hospital de la Santa Cruz, como un indigente indocumentado más. Al avanzar la noche y no regresar a su modesto dormitorio, por aquel entonces en un reducido anexo a las obras de La Sagrada Familia, fue buscado por las casas de socorro y hospitales de Barcelona.

Al día siguiente, los más eminentes médicos comprobaron la gravedad de las lesiones sufridas por el renombrado arquitecto. Al publicar la prensa diaria la noticia del atropello, las personalidades más relevantes desfilaron por el hospital: políticos, cardenales, obispos, aristócratas, arquitectos...

Tras su fallecimiento, tres días después del atropello, se formaron largas colas de público para ofrecerle su homenaje y último adiós. Fue enterrado, en olor de multitud en la cripta de La Sagrada Familia.